David Espinosa

Proyecto Multilateral de SVE: 2 worlds of Ecology

6 meses: 19 Febrero - 18 Julio 2001

MEJICO

 

VALORIZACION DE MI PROYECTO

 

Si pudiese ser breve, resumiría mi experiencia como muy buena; buenísima. Pero creo que éso no es suficiente, y tengo que desarrollar un poco mis impresiones.

Pues bien, cuando decides hacer un trabajo voluntario, y más si vas a un país tan lejano como México en mi caso, pasa que no sabes muy bien lo que encontrarás. Creo que es bueno ser consciente desde un principio de que no vas a salvar a nadie, ni eres el justiciero del mundo. En mi caso, me valía con darme cuenta sobre el terreno de que, por lo menos algunas de las cosas que hice, servían para ayudar a alguien.

En este aspecto, mis expectativas se vieron cumplidas, por lo menos en algunos casos. Y aquí creo que podría empezar a hablar de mi trabajo concreto.

Mara y yo fuimos destinados a Chiapas, y nos alojamos en una familia de Ocozocoautla (un pueblo cerca de Tuxtla Gutiérrez, la capital). Nuestro trabajo lo llevábamos a cabo en una Reserva Ecológica (Reserva de la Biosfera “Selva el Ocote”), que tenía sus oficinas en el mismo pueblo donde vivíamos. Principalmente, consistía en apoyar al departamento de Educación Ambiental en sus salidas a las comunidades indígenas que se encontraban dentro de la Reserva. Participamos sobre todo en dos aspectos: dando charlas a los más pequeños sobre ecología y conservación de la naturaleza, y asesoría a las señoras, a las cuales se les subvencionaba con semilla de varias especies de hortalizas a fin de que convirtiesen su cultivo en un hábito, mejorando así la dieta de las familias que, por desconocimiento principalmente, era monótona y pobre. Esta fue la labor que más me llenó, porque eras consciente de que aportabas algo a la salud de esas personas, sin sentir que podías disturbar sus hábitos y costumbres. En el caso de las charlas a los niños, a veces parecía que les entraba por un oído y les salía por el otro, y más teniendo en cuenta que sus padres muchas veces opinaban justo lo contrario que nosotros, contra lo que es muy difícil luchar. Aún así, pusimos toda nuestra esperanza e ilusión en que, al menos en algo, se pudiese notar en un futuro nuestra presencia allí.

En cuanto a los participantes en nuestro proyecto, o sea, los que hicieron posible que estuviésemos allí, sólo puedo tener palabras de agradecimiento por brindarnos la oportunidad que tuvimos, y que requiere un trabajo de gestión que muchas veces hay personas (entre ellas yo), que por ignorancia, no apreciamos en la medida que se merece. Todo fue perfecto desde el principio, y sería reiterativo seguir con ello. Muchas gracias a todos.

Como experiencia personal, si soy franco, creo que no me ha cambiado tanto como pensaba, lo que no quiere decir que no haya sido inolvidable. Es algo que siempre estará conmigo, aunque creo que tendré la espinita de que fue poco tiempo.

A todo el que me pregunta cómo me fue en México le recomiendo que se lance y haga lo mismo; que no lo piense más, porque al final todos te dicen que les gustaría hacerlo (muchos de ellos con sinceridad), y tú que les ves, te das cuenta de que si no lo hacen, se van a arrepentir un día u otro.

Ahora que estoy en Madrid otra vez, pienso siempre en México como un lugar donde conocí gente, viví experiencias, y vi cosas que no sé si podré repetir, y que de una u otra forma, permanecerán siempre.

 

 

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