|
Javier
Perea Durán UNA ELECCION ACERTADA “Ah,
te vas seis meses a Italia a hacer un voluntariado. Qué bien. Pero oye, y por
qué? Esta
fue la frase que casi todos me decían allá por Junio cuando yo les contaba lo
que iba a hacer en los próximos meses. Seguramente
por aquel entonces ni siquiera yo sabia responder con exactitud al porqué de mi
decisión pero, de alguna manera, estaba convencido de que esta experiencia iba
a ser positiva para mí. Realizar
un voluntariado en el extranjero implica varias cosas. Por un lado vivir durante
un periodo de tiempo largo en un país que no es el tuyo. Esto supone tener que
aprender la lengua y adaptarse a las costumbres del país, que no siempre es tan
fácil como puede parecer. Por otro lado vivir alejado de la familia
y amigos, lo cual te obliga a vivir de forma autónoma. En mi caso, ya he
pasado por la experiencia de pasar seis meses en el extranjero, y por esta razón
esto no es una novedad para mi. Pero lo que sí es una novedad para mí es el hecho en si de hacer un voluntariado en un proyecto de carácter social. Ahora que me queda poco para acabar puedo decir que me ha supuesto una experiencia tremendamente gratificante. El voluntariado lo he realizado en una casa familia de la Asociación INSIEME SI PUO, el cual es un centro de día para personas con minusvalía psíquica no grave. La relación con todas las personas del centro ha sido muy cercana. Han sido muy atentos y me han ofrecido su amistad. Al igual que los “ragazzi”(así llamamos a los minusválidos), los cuales me han hecho sentir útil a la vez que querido. Lo
que más aprecio de este centro es su filosofía y su objetivo principal. La
primera consiste en que no haya separación entre los educadores y los minusválidos.
Es decir, se realizan una serie de trabajos y actividades en los que todos
colaboramos en su realización en igual medida aunque, evidentemente, se pone un
empeño en que los ragazzi aprendan y realicen con eficacia su trabajo. En
cuanto al objetivo principal, consiste en desarrollar la autonomía de los
ragazzi, así como lograr que vivan una experiencia de vida en comunidad y de
crecimiento personal. Otra
de las ventajas del Servicio de Voluntariado Europeo (SVE) es que te permite
conocer el país. Durante el tiempo libre que hemos tenido, los voluntarios
hemos organizado diversas excursiones a las principales ciudades de Italia que
nos han permitido conocer la cultura y el arte del país, además de pasar un
buen rato entre amigos. Aprovecho
esto ultimo para decir que, según mi opinión, el voluntario debe tener muy
claro que el proyecto requiere bastante dedicación por su parte, de forma que
debe ser la razón principal por la que se opta por realizar el SVE. Y digo esto
porque las características del proyecto condicionan el poder disfrutar de las
demás ventajas que surgen por vivir en un país extranjero. Por ejemplo, habrá
proyectos que te permitan tener los fines de semana libres, y habrá otros en
los que se pide trabajar alguno de ellos. Puede darse también que se resida en
un pequeño pueblo o en una ciudad alejada del resto de los voluntarios. En
estos casos, si la motivación principal del voluntario es viajar se sentirá
frustrado. Pero,
de todas formas, yo pienso que en la mayoría de los casos realizar este
voluntariado es una buena experiencia y una vez que uno vuelve a casa sabe que
su elección ha sido la acertada. Javier Perea Duran |
Copyright
©
2000 - 2006
AFAIJ |